Por Lic. Jair I. Anzures Ornelas
Desde hace unos años se empezó a hacer popular en el mundo laboral el término renuncia silenciosa o quiet quitting, término que cobró fuerza en 2022 debido a la detección de algunas problemáticas en el ambiente laboral, por parte de muchos trabajadores, que se hicieron muy notorias cuando se implementó el home office.
¿Qué es la renuncia silenciosa o quiet quitting?
El término se refiere a la decisión tomada por los trabajadores de limitarse a cumplir únicamente con sus deberes dentro de su jornada laboral, es decir que no están dispuestos a trabajar horas extras ni a asumir responsabilidades o ejecutar labores que no les corresponden.
¿Qué originó este movimiento?
Durante la pandemia por el virus SARS-CoV-2 los centros de trabajo se vieron obligados a modificar la modalidad presencial por el home office, a partir de ese momento, los trabajadores descubrieron que podían ejecutar sus labores en mejores condiciones, sobre todo teniendo mayor tiempo para compartir con sus familias o dedicarlo a su vida personal.
Lo que generó que muchos trabajadores renunciaran a sus empleos con el fin de buscar emplearse con patrones que ofrecieran mejores condiciones laborales como el home office o el trabajo remoto, sujeto a cumplimiento de metas u horas fijas.
Ello dio lugar a que, los trabajadores que no habían renunciado a aquellos empleos en los que el patrón no limitaba la jornada laboral o sus responsabilidades, y que además, no los remuneraba ni ofrecía crecimiento laboral por ese extra, iniciaran con el movimiento de renuncia silenciosa o quiet quitting limitándose a cumplir con el horario y actividades estipuladas en sus contratos, es decir, que dejaron de “ponerse la camiseta” debido a que esas actividades adicionales o tiempo extraordinario no les eran reconocidas ni pagadas.
¿Cómo evitarlo?
El quiet quitting puede evitarse fomentando el trabajo digno, es decir, dando retroalimentación y reconocimiento al esfuerzo de los colaboradores, distribuyendo de forma equilibrada la carga de trabajo en cada área, proporcionando equidad entre la carga de trabajo y la remuneración de los colaboradores; demostrando a los trabajadores que valoras su lealtad y compromiso, otorgando estabilidad a través del equilibrio entre el trabajo y la vida personal.
En conclusión, la renuncia silenciosa no es otra cosa que el acto a través del cual los trabajadores “se quitan la camiseta”, pues se dieron cuenta que su esfuerzo no es remunerado ni valorado por el patrón, por lo que a partir de ese momento su compromiso con el patrón no irá más allá de realizar sus funciones dentro de su jornada laboral.

